El centro se transforma, no solo desde su infraestructura. También en su oferta cultural y social. Con el propósito de hacer esto realidad se conformó la ‘Alianza cultural por el Centro de Medellín’, una iniciativa público-privada que agrupa instituciones educativas, gubernamentales, productivas y sociales, que buscan rehabitar y revalorar este importante espacio de la ciudad.


Esta fue la invitación a los eventos programados en 'Caminá pa'l Centro' en el año 2016

Nace la Alianza

El Centro de Medellín tiene un gran valor histórico y social, pues ha sido el escenario en el que, desde el surgimiento de la ciudad como villa, han sido sede de diferentes actores como los gobiernos municipal y departamental, la administración de la justicia, comercios, empresas, entidades dedicadas a la cultura o la prestación de servicios y el poder eclesiástico, entre otros.

Revitalizar al Centro para devolverle su esencia como un espacio vital para el disfrute y el esparcimiento ciudadano, y esa magia que tuvo algunas décadas atrás, se convirtió en un propósito, no solo administrativo y de gobierno, sino en el desafío de un grupo de personas e instituciones que tienen presencia allí y están interesadas en contribuir al mejoramiento del corazón de Medellín. Esa es, justamente, la ‘Alianza cultural por el Centro de Medellín’, desde donde surge el manifiesto ciudadano que declara el Centro como ‘El barrio de todos’.

 

Manifiesto

El barrio de todos

Es hora de juntarnos por el Centro, Medellín de siempre,

capital de diez ciudades extendidas en un Valle entero.

Es hora de juntarnos por esta ciudad primigenia,

construida y tantas veces tumbada para volverla a soñar.

Por esta Medellín que se rehace a sí misma a cada instante.

 

Hay que ilusionarnos con la idea de barrio.

¡Este es el barrio de todos!

Ese que cuando la ciudad desbordó sus límites empezaron a llamar “centro”,

donde nacieron y del que se fueron potentes canteras del desarrollo.

Este centro —con Prado y también tantas veces comprado—,

es la cuna de grandes sueños y tiene aún la magia de ciudad origen.

 

Hay que juntarnos por esta Medellín que resiste,

pese a ser depreciada y usufructuada.

Porque nuestro Centro redime y, también, se hace invencible;

desde aquí late y fluye la esperanza, la vida de todo un Valle;

hasta aquí llegan los caminos y desde aquí migran los proyectos.

Nos vamos, pero una cierta fuerza de gravedad nos atrae nuevamente a él.

 

El Centro es nuestro —en plural—,

de día y de noche; bajo la lluvia y el sol.

Centro soñado y también padecido, de las pasiones y deseos,

de los intereses voraces, en el que nos perdemos para encontrarnos,

con otros, con nosotros mismos.

 

Colectiva y públicamente,

los firmantes de la Alianza Cultural por el Centro,

declaramos nuestro amor a este Centro de eterno retorno,

al barrio de todos, para protegerlo en las buenas y en las malas.

¡Que habitarlo y vivirlo sean escudo y lanza contra el miedo y el olvido!

 

En la ‘Alianza cultural por el Centro de Medellín’, las organizaciones se han comprometido con acciones organizativas, financieras y técnicas, que permiten, entre otras cosas, la conformación de una agenda permanente, que garantiza la vida cultural del Centro, mediante una serie de planes, programas y eventos que dinamizan esta estrategia, entre ellos Caminá pa´l Centro.

En el marco de este proyecto, se desarrollan actividades sociales como caminatas, recorridos, tertulias, exposiciones y presentaciones musicales, llevadas a cabo en calles, parques o sedes de los diferentes aliados.

¡Visita el Centro! Este lugar, con la participación de todos, volverá a ser de nuevo esa fuente del desarrollo y transformación de la ciudad, y el punto de encuentro de todos los habitantes y visitantes con la historia de Medellín.

Así hemos vuelto a visitar el Centro con nuestros amigos.