Este es el primer mercado techado de la de Medellín, el que, si bien reconocemos por las flores que allí se venden, no fue bautizado en honor a ellas, sino al Señor Rafael Flórez quien donó los predios en donde se construyó el para entonces llamado Mercado de Oriente.

La Placita de Flórez fue construida en 1953 en el barrio Boston (en la esquina noroccidental entre la avenida Giraldo –carrera 39- y Colombia – Calle 50-) con el objetivo de convertirse en el nuevo espacio para los comerciantes de alimentos que hasta entonces vendían sus productos en la Plaza Mayor (actualmente conocido como Parque Berrío) 

Foto: Arquidiócesis de Medellín

Hoy en día sin embargo las flores son las reinas de la plaza, en donde también se comercializan frutas, verduras, hortalizas, semillas, carnes, pescados, plantas medicinales, artesanías, entre otros muchos artículos; y es que son ellas siempre las primeras en llegar. 

A las 4 de la mañana, cuando aún la ciudad duerme, las rejas del parqueadero se abren para dejar pasar hombres y mujeres que traen flores desde los corregimientos y zonas rurales cercanas a Medellín. Los olores impregnan el ambiente: es un despertar amargo y dulce como los tintos que se toman los campesinos en el caspete verde que pareciera nunca cerrar. Suena un vallenato alegre y los colores de las flores comienzan a resaltar contrastando con el azul eléctrico del cielo.

Muchos piensan que su nombre corresponde a las flores como producto que se comercializa en la plaza, aunque la realidad hace referencia al apellido Flórez, en honor a quien donó los terrenos. En realidad, ambos terminos representan el lugar.

A las 5:30 de la mañana, cuando todavía falta media hora para que las puertas de la plaza abran, ya se han hecho negocios desde el parqueadero, pues las flores no dan espera. Muchos de los clientes son floristas que compran su mercancía para llevarla a otras zonas de la ciudad en donde la ofrecerán a otros clientes.

Las puertas de la plaza se abren a las 6:00 a. m., y con ellas también se abre otro mundo de posibilidades. Es entonces cuando comienzan a ofrecer frutas, verduras, carnes y pescados. Un par de establecimientos ofrecen desayuno y esperan a que el primer comensal se acerque, y en el segundo piso las plantas medicinales son recomendadas para curar toda clase de males (del cuerpo y del alma). Las flores sin embargo siguen siendo el atractivo principal del lugar, y es esta plaza es de las flores.