En casa de mi abuela ella siempre está preguntando qué nos gusta a cada nieto, pues lo que elijamos será nuestro el día que ella falte. Los nietos callamos porque no queremos reconocer que llegará el día en que ella no esté, y nos esforzamos por disfrutar entre todos y con ella todo su patrimonio. El material y el inmaterial.

El patrimonio material de mi abuela será la mesita de té, el espejo de su madre, el cuadro del bodegón y finalmente su casa. El patrimonio material de la ciudad es similar, pero está expuesto a la enésima potencia y aunque cobija diferentes frentes, es el patrimonio arquitectónico uno de los que más evidencian el valor histórico, estético y cultural que trae consigo. Uno de los lugares en donde más lo podemos disfrutar es en el barrio Prado Centro, nuestro centro histórico por antonomasia..

El nacimiento de este barrio se remonta a 1926, cuando Enrique Morenos y Joaquín Cano, liderados por el urbanista Ricardo Olano urbanizaron y promovieron la construcción y venta de lotes en la zona. Decidieron que la carrera Palacé sería la vía de acceso principal al barrio, y en una extensión de seis cuadras ampliaron la calzada y promovieron la arborización todo el trayecto. 

La mesita de té de mi abuela copia el estilo de lo que estaba sucediendo en Europa, y así también, el barrio Prado, fue inspirado en el modelo de barrio - jardín que predominaba en el ese continente y que ya había sido replicado en Barranquilla en donde existe otro Barrio Prado.

La Alcaldía de Medellín lidera el plan “Prado vive”, con el que busca transformar a Prado en destino gastronómico y cultural con sitios de encuentro y esparcimiento, destacando su valor como barrio patrimonial.

Antaño, el hogar de la élite antioqueña encontró en Prado Centro la posibilidad de lucir su prestigio. Fue así como se fueron edificando allí reconocidas mansiones como la llamada Casa del Alcalde, la casa conocida como el Palacio Egipcio y la antigua casa de la familia Restrepo Santa María. Finalmente, en 2009 fue aprobado el Plan de Protección Patrimonial que definió la zona como un sector de conservación patrimonial de la ciudad debido a que cuenta con 261 inmuebles patrimoniales.

Hoy en día, el barrio Prado regala a sus visitantes un paisaje urbano digno de ser retratado. El paso del tiempo se evidencia en la arquitectura de las fachadas de las casonas, pero también en la majestuosidad de sus árboles.

Mi abuela puede recordar quién vivía en cada casa, y yo, cada que voy llevo conmigo sus palabras y las combino con las emociones que me genera un lugar que mucho ha vivido y mucho más tiene por vivir.